Pueblos y ciudades con encanto

Desde Calella, descubrir Cataluña es más fácil que nunca. A medio camino entre Barcelona y Girona, Apartaments Comfort Calella es el punto de partida perfecto para explorar pueblos costeros, rincones medievales y ciudades llenas de historia.

Cada excursión se convierte en una experiencia diferente, con el Mediterráneo siempre como compañero de viaje.

Pueblos y ciudades con encanto

Escapadas que merecen la pena

El Maresme ofrece una ubicación privilegiada desde la que recorrer lo mejor de la Costa Barcelona y la Costa Brava. Ya sea en tren o en coche, podrás llegar cómodamente a pequeños pueblos marineros, ciudades vibrantes o paisajes rurales llenos de encanto. Desde aquí, cada ruta tiene su propio ritmo: un paseo por calles empedradas, una comida junto al mar o una tarde descubriendo el patrimonio más auténtico de Cataluña.

Descubre los rincones con más encanto de Cataluña

Los pueblos con más encanto de la Costa de Barcelona

Los pueblos con más encanto de la Costa de Barcelona

La Costa de Barcelona, y especialmente la comarca del Maresme, está salpicada de pueblos costeros con un encanto muy especial. Desde Arenys de Mar, con su puerto pesquero y sus lonjas de pescado, hasta Canet de Mar, famosa por su arquitectura modernista, cada localidad tiene su carácter propio.

Otros pueblos como Sant Pol de MarVilassar de MarPremià de Mar o Caldes d’Estrac enamoran por su ambiente tranquilo, las playas amplias y la cercanía al mar. Pasear por sus paseos marítimos o disfrutar de una comida frente al Mediterráneo son experiencias que resumen la esencia del Maresme.

Estas pequeñas localidades son ideales para escapadas cortas desde Calella, combinando tradición, gastronomía y el ritmo pausado de la vida costera catalana.

Los pueblos con más encanto de la Costa Brava

Los pueblos con más encanto de la Costa Brava

Más al norte, la Costa Brava despliega un paisaje de acantilados, calas escondidas y pueblos blancos que parecen detenidos en el tiempo. Nombres como BlanesTossa de MarLloret de MarCalella de PalafrugellBegur o Cadaqués evocan mar, historia y naturaleza en estado puro.

Sus calles empedradas, las barcas de pescadores y los caminos de ronda que bordean el litoral crean un escenario único para perderse sin prisa. Es el destino perfecto para quienes buscan playas de aguas cristalinas y un ambiente más salvaje y natural.

Desde Calella puedes llegar fácilmente en coche o excursión organizada, disfrutando de algunos de los paisajes más bellos de toda la costa catalana.

Pueblos medievales de Cataluña

Pueblos medievales de Cataluña

Si te atrae la historia y la arquitectura, no puedes perderte los pueblos medievales del interior de Cataluña. Localidades como PalsPeratalladaBesalúRupit i Pruit Monells te transportan a otra época, con sus murallas de piedra, plazas porticadas y calles empedradas llenas de flores.

Muchos conservan su trazado original, con torres, castillos y antiguas iglesias románicas que muestran el pasado rural del país. Pasear por sus calles es como recorrer un museo al aire libre.

Desde Calella, estos pueblos están a poco más de una hora en coche y son perfectos para una excursión cultural de un día, combinando patrimonio, gastronomía y naturaleza.

Barcelona

Barcelona

A tan solo una hora en tren o menos de una hora en coche, Barcelona es una visita imprescindible. La ciudad combina modernismo, historia y vida cosmopolita frente al mar. Desde la icónica Sagrada Família y el Park Güell hasta el animado Paseo de Gracia y el Barrio Gótico, cada rincón tiene algo que contar.

Recorrer Las Ramblas, probar tapas en el Mercado de la Boquería o contemplar el atardecer desde el Port Vell son experiencias que definen la esencia mediterránea de la capital catalana.

Una escapada perfecta para quienes buscan arte, arquitectura y ambiente urbano sin alejarse demasiado del relax costero de Calella.

Girona

Girona

En dirección norte, Girona cautiva por su historia y su belleza serena. Su casco antiguo medieval, el barrio judío del Call y las murallas que rodean la ciudad ofrecen un viaje al pasado en cada paso.

Las coloridas casas del río Onyar, diversos puentes y las callejuelas empedradas crean un paisaje de postal. Además, su gastronomía, museos y festivales culturales la convierten en una ciudad con mucho que ofrecer durante todo el año.

Desde Calella, el trayecto dura poco más de una hora, ideal para una excursión de un día llena de cultura, historia y encanto catalán.

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